Siempre que pasa un tren.
Escuchando "Mi Gin Tonic" de Calamaro con mi señora, escuchamos "Hay un deseo que pido siempre que pasa un tren". Me río, digo "Ese verso es una pancheza", y ella me aclara que cuando estás en el andén y pasa el tren, hay que pedir un deseo.
Jamás había oído hablar de esa superstición, y entonces caigo: es porque en Santa Fe nunca pasa el tren. Esto me abre la puerta a inventar supersticiones hiperlocales, como "cuando te mea una catinga indica futuro infortunio en el amor", o "el paso del camalote predice el clima". O, como decía mi vieja, "si cruzan los sirirís, viene tormenta".
Los dejo con Calamaro:
